Doctor Who, descubriendo los clásicos: The Ark in Space

Una de las gracias de una serie tan longeva como Doctor Who es que en época de “sequía” mientras esperamos por los nuevos episodios, hay de hecho decenas de episodios “nuevos” por descubrir y por cierto “nuevos” Doctores.  Nos referimos por supuesto a la época clásica (1963-1996), oportunidad inmejorable ver como nuestra serie favorita puede ser tan diferente y al mismo tiempo seguir siendo la misma de siempre.

Esta vez nos referimos al segundo episodio de Tom Baker como el cuarto Doctor, son cuatro partes de 25 minutos y se emitió por primera vez en 1975. Una de las cosas destacables de The Ark in Space es que es el episodio clásico favorito tanto de Russell T Davies como de Steven Moffat.

Muchos años en el futuro con el Doctor, Sarah Jane Smith y Harry Sullivan se materializa en una misteriosa estación espacial que contiene cientos de seres humanos durmiendo en animación suspendida. Pronto el Doctor se da cuenta que si bien la estación fue construída en el siglo 30, lleva allí decenas o cientos de miles de años; la razón es que la Tierra ha sido devastada por llamaradas solares y los humanos se refugiaron en dicha estación y se congelaron a la espera de que el planeta se recupere, cosa que debería suceder en unos pocos miles de años.

Nada más empezar el episodio Sara Jane es puesta por error en esta animación suspendida, tratando de recuperarla el Doctor y Harry descubren a Vira una oficial médico que acaba de despertar y ayudará a recuperar a Sara Jane. Allí se dan cuenta del terrible peligro que se cierne sobre la estación y lo que realmente ha pasado, descubren los restos momificados de un gigantesco insecto -una reina- y se dan cuenta que su último acto antes de morir y plantar sus huevos fue sabotear los controles de la estación para que sus futuras crias pudieran alimentarse de los humanos. Es por esto que la estación -el “arca”- ha estado allí por decenas de miles de años en lugar de los pocos miles que se esperaba. Y claro, se trata de Doctor Who después de todo, las crías insecto han empezado a nacer y a apoderarse primero de la mente y luego del cuerpo de los humanos… entonces el Doctor, Sara Jane y Harry deberán tratar de detenerlos antes que sea demasiado tarde para ellos y toda la humanidad.

En resumen muy buen episodio, clásico en todo sentido: gran historia, el cuarto Doctor y Sarah Jane (Tom Baker y  Elisabeth Sladen), monstruos y efectos especiales que mirados desde ahora dan pena, pero se les ve con cariño. Bonus: El Doctor usando su destornillador sónico literalmente como un destornillador.

Anuncios

2 comentarios

  1. Gracias por la recomendación. Tengo que revirsarlo. Si me permites el comentario, mi episodios favoritos de los clásicos de Doctor Who son ‘Las pirámides de Marte’ y ‘Las semillas del destino’. Recuerdo que de niño me impactaron ambas sagas. Eran fantásticas… (Puedo decir que descubrí las historias del 4º Doctor allá por los 80, cuando apenas era un crío de 10 años, así que tengo un cariño muy especial a esta serie que lleva tantos años en pantalla. Y que no termine nunca..).

    Me encanta tu blog.

    Salud!

A %d blogueros les gusta esto: